La duración estimada del proyecto
será de 48 meses.
Como en todo proyecto, tendremos en cuenta
de manera prioritaria, lo urgente;
que no lo importante.
Urgente es que sobrevuele un helicóptero esa clase
y me saque del fantasmagórico recuerdo.
Hablando con mis padres llegamos a la conclusión
de que me deberían haber llevado a un palacio de cristal.
Pero aun ahí, probablemente me hubiera perdido
en la humedad de las cañerías.
Éste es un buen momento para que hablemos
de algunas cosas importantes.
La urgencia se ha difuminado con el paso del tiempo.
Sólo el hombre, de todos los animales,
tropieza eternamente con la misma piedra.
¿Y cómo escapar de ella?
Cadenas me sujetan.
Lo urgente ha empañado toda mi vida
lo importante del ella que me grita en el espejo.
Complejos; que son tan simples de entender,
de lo comunes.
Quiero vomitarme en cada verso,
como dándole la vuelta a un calcetín.
Pero es demasiado grueso y se me atasca.
Al final, lo esencial es el tiempo que pasas perdido de ti mismo.
Y la pregunta: ¿Si volviera al pasado,
sería capaz de defenderme?
Espabila.
Tengo miedo a decirlo en alto; pero,
todo aquello fue necesario para ponerme a labrar el campo.
Lo urgente.
Lo urgente es; que resuelvas la ecuación,
que aprendas que la capital de Kosovo es Pristina,
(aunque no sepas fue la cuna de la ortodoxia Serbia).
Lo urgente es;
que sepas lo que significa subordinar una frase,
(la vida ya te subordinará lo suyo a su debido tiempo),
que entiendas lo que es la fotosíntesis,
(ya lo olvidarás todo después, cuando creas en los que dicen que viven del aire).
Eso es lo urgente. Y probablemente si hubiera llegado a casa con heridas en la piel y no en la mente,
habría sido urgente.
Y como todo lo urgente, lo habría olvidado.
Pero, al final como ya he dicho; síndrome de Estocolmo tengo,
es importante porque no quiero olvidar,
que todo aquello fue necesario, para ponerme a labrar el campo.
viernes, 22 de febrero de 2013
domingo, 17 de febrero de 2013
Deltas alejandrinos
I.
La ansiedad me pone enferma;una parte de mí se preocupa demasiado,
y la otra no se toma nada en serio.
II.
Jugamos con burbujas,
globos en cuyo interior habitan palabras.
III.
Cuando te halles derrotado,
la música te librará de caer en el dolor.
Su sola existencia basta.
IV.
Soy sólo un saco roto de arena, de los cimientos de mi ciudad.
Tú eres la ciudad,
por eso te persigue.
V.
Hay personas tan tristes que carecen de cuerpo.
Hay almas tan solas que pierden la piel.
VI.
Lucho contra ti vida, y tú a veces te conmueves.
VII.
Lo que nadie menciona es que Alicia se cortó las venas en el intento de cruzar al otro lado.
VIII.
A veces sólo el sexo pone fin al vértigo.
La mayor parte de las veces ni vértigo provoca.
IX.
Sea como fuera, en brillo las cosas pierden su verdadero color.
X.
¿Es la maternidad una deuda por una duda sin pagar?
viernes, 11 de enero de 2013
Erfolgreich
Brillas, y todo el tiempo te empeñas en deslucirlo.
Todo el tiempo, se te pasa en una queja.
Entiende que desde mi maloliente agujero me rechinen los dientes.
Aunque te quiera.
Te empeñas en pinchar ese disco rallado una y otra vez, y me molesta, aunque te quiera. Quízás porque te quiero.
Y casi seguro, que por todo ello, carezcas del sentido de la
oportunidad y eso me exaspere.
Me exaspera. No he sido nunca comedida en las emociones.
No debería envenenarme, es otro de mis múltiples defectos,
todo siempre es susceptible de relativizarse.
Eso es lo que te pìde el tiempo, y el espacio que compartes,
que relativices.
Yo no puedo.
Eso es hambre para hoy y mañana te desollo. Por veneno.
La distancia nos oxida la manera de sentirnos, quizás si pudieras
sentir los músculos piloerectores amenazando bajo las costuras,
no habrías sido tan inconsciente
de obviar,
la gota de esa maldita estalactita,
que desde que nací me tiene cosida al suelo,
sufriendo una tortura china.
Todo el tiempo, se te pasa en una queja.
Entiende que desde mi maloliente agujero me rechinen los dientes.
Aunque te quiera.
Te empeñas en pinchar ese disco rallado una y otra vez, y me molesta, aunque te quiera. Quízás porque te quiero.
Y casi seguro, que por todo ello, carezcas del sentido de la
oportunidad y eso me exaspere.
Me exaspera. No he sido nunca comedida en las emociones.
No debería envenenarme, es otro de mis múltiples defectos,
todo siempre es susceptible de relativizarse.
Eso es lo que te pìde el tiempo, y el espacio que compartes,
que relativices.
Yo no puedo.
Eso es hambre para hoy y mañana te desollo. Por veneno.
La distancia nos oxida la manera de sentirnos, quizás si pudieras
sentir los músculos piloerectores amenazando bajo las costuras,
no habrías sido tan inconsciente
de obviar,
la gota de esa maldita estalactita,
que desde que nací me tiene cosida al suelo,
sufriendo una tortura china.
I vértigo. Barely fluttering hinges.
Cuando cojo el coche y la curva, rampa,
me imagino como se va hacia atrás
y me estampa.
Yo, vértigo,
cuando te digo que siento vértigo.
Madre, tú sabes sin que yo diga
qué tipo de vértigo.
Yo, vértigo.
En el borde de un acantilado no.
Sobre llano.
Leo sola en el salón
“Bareley Hinged”
los versos me sostienen,
el sonido
me abre los labios
apenas las bisagras
resienten
las compuertas de mi corazón, aletean.
Fluttering birds…
Entiendo ahora cómo el sonido,
puede serlo todo.
Y se me quiebra.
Chirrían las bisagras.
Sigo y necesito averiguar el significado de las palabras,
tropiezo con las letras nerviosa y meto “plo”,
en vez de “plod”.
P.L.O
te descubro.
Este día me recuerda tanto a nuestros días,
que me recorre el deseo,
la piel,
se externaliza abruptamente en tu búsqueda.
Tengo dos necesidades viscerales imperiosas,
escribir y masturbarme.
Me maltrato los dedos sin piedad, pues tanta excitación se vuelve contra mí.
Exhausta tras una lucha
se me va pegando la piel de nuevo a la carne,
despellejada,
cruda,
pastosa,
loca.
Pienso en ti, en tu lengua, en tu piel, en mi lengua sobre tu piel.
Cuánta lírica hedónica me envuelve en este momento.
Yo, no vértigo.
Me desperezo en las cosquillas de tu huella.
Me dirijo a teclear y pienso,
si se me habrán desentumecido los dedos.
Mientras abro la ventana,
hago una pausa.
No te lances, fiera, respira.
Tómate un minuto para agarrar este momento que te acompaña desde el primer día que uniste en tu cabeza tres palabras.
Olvida todo, los deberes,
el vértigo.
Abre la ventana por gusto, y no por vértigo.
Joder, cuánto te gusta escribir.
domingo, 30 de diciembre de 2012
Jonas Mekas. Chapter 5. while i was moving ahead i saw small glimpses of beauty
you must come to the realization, that what you are seeing it is a sort of a masterpiece of
nothing
nothing.
you must have notice my obsession with what it is considered nothing
in cinema
in life
nothing very important.
you all look for that very important things
that very important things
and here there is nothing really important.
personal little things
personal little celebrations
nothing really important,
that is all nothing.
nothing
nothing.
you must have notice my obsession with what it is considered nothing
in cinema
in life
nothing very important.
you all look for that very important things
that very important things
and here there is nothing really important.
personal little things
personal little celebrations
nothing really important,
that is all nothing.
jueves, 20 de diciembre de 2012
Cuarteto para el fin de los tiempos
Aquí, en un lugar que no ves, existe un refugio.
Una cabaña aislada de la civilización y llena de tus deseos.
Si se acaba el Mundo esperaré allí que aparezca todo lo que
quiero para el fin de los tiempos.
Siempre es un cuarteto.
Aunque traten de arrancarme de la piedra,
soy un liquen.
Y la lluvia no me hace sino más fuerte.
Quieres que te lleve pero debes encontrar el tuyo.
Este no es lugar para familia.
Parte de la magia reside en construir las paredes sin límites.
Quien quiera que intente convencerte de otra cosa, miente.
Abriré sólo una vez la puerta para que veas que existe,
pero no puedes quedarte.
Apenas hay sitio para mí,
mi propio espejo intenta echarme,
he tenido que idear puentes levadizos para que no vengan a buscarme.
Pero te aseguro, que desde este refugio,
entre burbujas celebraremos el fin del Mundo.
Una cabaña aislada de la civilización y llena de tus deseos.
Si se acaba el Mundo esperaré allí que aparezca todo lo que
quiero para el fin de los tiempos.
Siempre es un cuarteto.
Aunque traten de arrancarme de la piedra,
soy un liquen.
Y la lluvia no me hace sino más fuerte.
Quieres que te lleve pero debes encontrar el tuyo.
Este no es lugar para familia.
Parte de la magia reside en construir las paredes sin límites.
Quien quiera que intente convencerte de otra cosa, miente.
Abriré sólo una vez la puerta para que veas que existe,
pero no puedes quedarte.
Apenas hay sitio para mí,
mi propio espejo intenta echarme,
he tenido que idear puentes levadizos para que no vengan a buscarme.
Pero te aseguro, que desde este refugio,
entre burbujas celebraremos el fin del Mundo.
Preludio para el fin de los tiempos
Dicen que se acaba todo y a mi entender ya está todo acabado.
Quizás sea lo mejor...
Es curioso, como de todos lo finales del Mundo que nos han amenazado
desde que tengo uso de razón,
es el único que tengo en cuenta.
Que inconscientemente todos tenemos en cuenta.
Pienso; ¿y si no te veo más?
Ahí me doy cuenta de que ha calado más allá de lo habitual y pienso que en realidad,
todos sentimos que nos lo merecemos.
Y el Apocalipsis se desliza sin fecha,
sino que se ha hecho en nuestro día a día,
su espacio.
He cambiado el cuarteto, el piano, la música,
por un solista aullando en la boca de tu infierno.
Porque así es como nos sentimos todos.
Un aria infinitamente ascendente que nadie escucha hasta el final.
Me miras a través de la ventana del quirófano mi querido Monstruo,
con tus espinas y tu larga cola,
implorando que volemos.
Has venido al rescate, a arrastrarme lejos.
Como el bip-bip-bip del monitor alerta del paciente,
tu oyes en la distancia mi extinción.
Oh Dios...No te he avisado de que aquí no llega nuestro túnel.
Por mucho que mires, no aparecerán pasadizos secretos.
Sólo haces que me cueste contener las lágrimas.
¡Vete! ¿No te das cuenta del dolor?
¡No te vayas! Tengo tanto frío si te vas.
Si esta semana es la última de mi vida, debo ser consciente
de que,
ha sido,
un auténtico fracaso.
Mi ello estará satisfecho, se acaba el tiempo en este sarao flamenco.
Podrá dejarse abatir como desligado de su parvada.
Una nueva era, la era de la culebra, vaticinan cambios...
Eso ya lo veo, nada bueno.
Y otra vez me dices : "Sálvate tú"
Ahora con dolor.(Me estoy ahogando en la rabia)
Si me salvo, moriré de igual manera.
"¡Sálvate tú!"
Tú tampoco te salvaste. Por eso estamos donde estamos.
Por eso lamentas que te siga las huellas fosilizadas.
Es verdad que no queda Mundo que salvar. (No soy tan ingenua)
Es verdad.
Sólo un fin de los tiempos sería justo con todos.
A estas alturas es a todo lo que podemos aspirar.
Huele a azufre en el sudor de las personas y las calles piden sangre.
(Me estoy ahogando en la rabia)
El aire huele a muerto, a muerto, a muerto...Todo se tiñe de requiem.
Me sujetas la puerta, desconocido.
A pesar de que estoy a la distancia suficiente para ahorrarte la cortesía, me sujetas la puerta.
Luz. Te maldigo, un músculo se contrae y esbozo una sonrisa.
Se ha colado la esperanza.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)