martes, 31 de julio de 2012

Ari Malikian.Ser-dos

tu que creas
no apagues el motor de la vela
aunque creas que de creer dejas
mientras seas uno con otro,dos
ser dos.
mientras quede obra,
tú que creas,
no dejes de soplar la vela,
ni de azuzar la corriente
que te aleja.
mientras seais dos,

no dejes de dar la espalda al continente.
la vela que te aleja,
la vela que se cose
mientras sueñas.
tú 
que crees que no vives sino sueñas
mientras creas
tú,yo, si solo somos dos
es suficiente para navegar en vela.

domingo, 3 de junio de 2012

XVII.29.V.2012. El cielo sobre Madrid.




De niños nos preguntamos,
porqué somos nosotros.
Porqué no somos esta u otra persona.
Miro las fotos que sostienen ese pasado,
y me pregunto qué estaría pensando.
Si incluso hoy en día me cuesta reconocer mi piel
al pellizcarla; como si se tratara de un envoltorio.
Miro el pasado y se expande, he inventado tanto,
que hay recuerdos que se han vuelto confusos.
Soñaba constantemente con transmutarme
en cualquier otra cosa. Un caballo por ejemplo.
Pienso que de niña era tan excepcional
que no se me ocurrió disfrutarlo.
Todavía me acuerdo de muchas cosas,
cosas que nadie espera que recuerde.
Cosas, que se han perdido por la mayor importancia de otro momento,
y que yo no dejé que se perdieran.
Me acuerdo de tantos pensamientos, mucho más que de sensaciones.

De niña me preguntaba,
Por qué Madrid , por qué no allí.
Constantemente dejaba vagar mi imaginación y
deseaba la  verdad absoluta como algo concreto.
De niña pasé de hacer las preguntas
a inventar las respuestas,
sabiendo cuánto me quedaba por saber.
De niña empecé a perseguir al tiempo,
para evitar que me persiguiera a mí.
Y trataba de imaginar, cómo sería
cuando no fuera niña nunca más.
Pero no podía verlo, no podía. Mejor.
De niña pensaba en volver el tiempo atrás,
Rehacer el pasado.
¿Qué sabía yo del pasado?
Sólo había un presente entonces. Sólo hay presente ahora.
El tiempo, el tiempo.
Recuerdo. Recuerdo que en el Capricho, Saturno se comía a sus hijos.
Recuerdo. Recuerdo que miraba a las esfinges con desconfianza,
a pesar de haber descifrado el acertijo con mi padre.
Y de nuevo, no entiendo por qué. Quería ser otra persona.
De niña, me miraba en el espejo hasta perder la identidad.
De niña, creía que los unicornios existían y pensé…
¿por qué tuvieron los dinosaurios que marchar?
De niña, me preguntaba qué era eso del alma e
instintivamente soñaba con mi reencarnación.


De niña, pensaba por qué aquí, por qué no allí,
Por qué yo, por qué no tú.
Y entonces escribí.
Podía ser quién quisiera, y varios a la vez.
Podía estar donde quisiera y en varios lugares a la vez.
De niña aprendí que tenía que querer,
las mismas cosas que la mayoría para camuflar
que no era normal. Sin saber, que era excepcional.
De niña creé, otro lugar, allí. Aquí no estaba bien.
Y lo llené de lo que yo quería, de lo que yo pensaba,
y podía ser yo, y tú, y más tarde Olivia Newton Jones.
De niña, debía de ocupar mi mente sin parar,
pues no recuerdo la tienda de bricolaje pero si recuerdo pensar,
algún día papá construirá una casa, como las maquetas que hay.
Y no recuerdo como era el parque de la guardería,
pero recuerdo tirarme de cabeza  por el tobogán
porque era una sirena.

De niña pensaba, por qué Madrid, por qué no París.
Ayer bajo el cielo de Madrid, y a la vez, sobre Madrid.
Ayer, por encima de Madrid, no lo hubiera pensado de niña.
Si hubiera pensado, que algún día me sostendría
un fragmento de cemento sobre Madrid,
no hubiera pensado por qué aquí y por qué no allí.
Ayer, sólo el cielo sobre Madrid y sobre mí.
Tan alto, más alto que una concreta altura,
éramos cuatro ángeles para Madrid.
Al final, cuando se está lo suficientemente alto,
por muy abajo que se haya hundido uno,
todo se halla equilibrado

lunes, 28 de mayo de 2012

Give them a drink of fernweh


-Give them every liquid… yet melted.-
Almost tiptoeing on their words, their feet must have bleed to think.
-After one secret, poisoned is trust.-
- Give them every liquid, melted already
in ice-cubes is the liquor.
-       After one secret, trust is liquefied
They don’t know it yet because they left their words to bleed.
Now they tiptoe in whispers trying to avoid the poisoned spilled truth.
Liquor is melting in their words, as they bleed their brains to death.
It is not so difficult to imagine why they avoid to construct any full-of-sense phrase. It could be the end, do you feel me? The End.

I thought of this poem when Claudia was showing us the pictures of her amazing Weltreise, and I perfectly understood why nobody listens more than ten minutes in those cases, and normally there is a huge amount of alcohol to avoid jumping through the window.

I said to myself “give the girl every liquid yet melted…”
That happens when you don’t tiptoe and sink completely on the muddy soil.

That is why “they” (meaning, the people in general) rather not listen completely what you are saying to them, or they might have to change some of their internal processors.

Have I not listened with open axons to you Gremlin, I would have forgot that feeling of not belonging, that opposite to nostalgia.  Do you know that we don´t have that word in Spanish? I guess it doesn´t exist in French either. Too- proud-of-their-country-people to feel the need to leave. Fernweh 
http://agoralarevistadeltaller.blogspot.com.es/2012/05/depues-de-ralph-towner.html?m=1
http://agoralarevistadeltaller.blogspot.com.es/2012/05/depues-de-ralph-towner.html?m=1

domingo, 25 de marzo de 2012

24.03.2012. Autorretrato en escenas




I.
Soy mujer, blanca,
Tengo 26 años.
Mido 1,72 o 1,71 o 1,73.
Soy la típica castaña, normopeso.
Soy española, madrileña,
hija de padres todavía casados
hermana mayor de una pelirroja.
Soy.
¿Quién coño soy?
¿Cuándo dejé de hacer lo que me daba la gana?

II.
Salí de casa de mis padres y respiré la libertad,
que coño de libertad, respiré la mugre
del exterior, la dificultad de elección.
Me quedé sin respirar y pensé:
“Quiero decrecer, decrecer y ya”
Luego te miró, y lo que tenemos
y pienso, que ser yo es una putada,
porque siempre van primero todos tus deseos
que los míos.
Y oigo a mi padre que dice “ Sálvate a ti misma,
y salva después el Mundo si te quedan ganas”
Y pienso, joder cuánta razón tiene. Cuánta razón.
En todo va a ser que tiene razón.
Y pienso: “quiero decrecer, decrecer ya,
todo es hostil, complicado, aburrido, tedioso.
Y se me acaba el tiempo entre burocracias de adulto”
Y lo creo firmemente.
Desde que juego a ser adulto me entiendo menos que nunca,
me cuesta saber por qué he elegido esto y lo otro.


III.
Desde que empecé a trabajar noto como un nudo
En la garganta, que me oprime día a día.
Hasta que reviento.
Me ahogo, y entonces, tú y tú y tú me molestáis.
Me molesta todo profundamente.
Tú respiración cerca me parece que me quita el aire,
tú petición de esto y lo otro me suena egoísta,
tú y tú y tú, me sobráis. Quiero tirarme de un risco.
Joder, saltar y mandarlo todo a paseo.
Soy, mujer, blanca, castaña, mujer, mujer…
Soy niña, eso es lo que soy.
¿Por qué me jode entonces cuándo me lo llaman los pacientes?
¿Tengo ahora complejo de mujer oprimida del siglo XXI?
¿Soy yo quien creo que soy menos y me dejo pisar?

IV.
Soy mujer, blanca, tengo 26 años,
mido entre 1,70 y 1,75, peso 58 kilos.
Nací en España, en Madrid.
Considero que tengo carácter del Norte,
que mi piel es blanca y la sangre caliente.
No puedo evitar atropellarme al hablar.
Soy recia y justa, aunque sea dura.
Pero también soy buena y por ello,
pienso que a veces soy tonta…
Que a nadie o a muy pocos les importan mis deseos.
Pero entonces, trato de abstraerme,
Pienso en El Faro, el que me tatué para no olvidar,
Para no olvidar y también como premonición.
Mrs Ramsay se asoma por mi piel y sonríe.
Como una mano que se posa en la neurona,
que se ha desmelenado y a la que le crecen colmillos,
Mrs.Ramsay  acuna mi dolor y lo vuelve virtud.
Pienso en Virginia, y en cómo todavía luchamos,
cuánto nos cuesta darnos cuenta.
Soy Mujer.
Cómo tal soy tan fuerte como quiera ser.
No necesito más que lo que elija necesitar.
Si te concedo, es  porque elijo concederte.
Yo lo sé. Eso me hace fuerte.
Como a Mrs. Ramsay, la diferencia, está en saber.








sábado, 24 de marzo de 2012

VIII. 22.01.2012. Autorretrato a los 26.


Me miro; ¿para qué?
La gente se mira demasiado.
Yo si me miro no encuentro,
por qué tú y tú y tú me miráis.

El Mundo se ha acelerado demasiado,
no me ha dado tiempo
a procesar, a procesar.
El Mundo gira demasiado.

Todos queremos un bonito autorretrato,
por eso nos emocionan los de otros.
Pero no lo tenemos, yo no lo tengo.
Los años han volado. Ayer soñaba.

Me miro, vuelvo a verme igual.
Los años han pasado.
A veces, constantemente pienso que…
para nada. Sólo van dejando un feo sedimento.

El Mundo se me ha acelerado,
todo va deprisa.
Torrentes entre medias.
Nunca supe decidir nada.

¿Para qué tanta prisa?
Todo se ha precipitado y
no puedo recoger cristales.
Los cristales hieren demasiado.













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